Mi Bebé

Señales de alarma en el embarazo

Buscá atención inmediata ante sangrado vaginal, pérdida de líquido, dolor abdominal fuerte, dolor de cabeza intenso con cambios de visión, dificultad para respirar, convulsiones o menos movimientos del bebé de lo habitual. La fiebre y los vómitos que impiden retener líquidos también necesitan atención sin demora. En una emergencia, llamá al 141 SEME o al 911. No esperes al próximo control prenatal para consultar.

Un celular sobre una mesa de luz con una llamada en curso, junto a un vaso de agua, ilustración del artículo sobre señales de alarma en el embarazo.

Síntomas por los que hay que pedir ayuda

Sangrado vaginal, salida de líquido por la vagina, dolor fuerte en la panza y contracciones dolorosas antes de término necesitan evaluación. También son señales de alarma un dolor de cabeza intenso o persistente, visión borrosa o luces, hinchazón brusca de cara o manos, dolor de pecho, falta de aire importante, desmayo o convulsiones. Si los movimientos del bebé disminuyen respecto de su patrón habitual, contactá a tu servicio de inmediato.

La fiebre, los vómitos repetidos que no te dejan beber, una debilidad marcada o sentirte muy enferma son otros motivos para consultar sin demora. Ardor al orinar, especialmente acompañado de fiebre o dolor en la espalda, requiere evaluación. No hace falta presentar varios síntomas a la vez ni alcanzar una intensidad insoportable para pedir ayuda.

En una emergencia llamá al 141 SEME o al 911 y explicá que estás embarazada. Si estás acompañando a alguien, describí lo que observás con palabras sencillas. Seguí las indicaciones del servicio de emergencia. La prioridad es acceder a atención, no terminar de leer esta página ni reunir todos los documentos.

Sangrado o pérdida de líquido

El sangrado puede tener distintas causas según el momento del embarazo. Su cantidad visible no alcanza para saber qué está pasando. Si aparece, buscá evaluación y contá cuándo empezó, si hay dolor, mareo o debilidad, y si continúa. Sangrado abundante, desmayo o dolor intenso son una emergencia; pedí ayuda para trasladarte y no conduzcas si te sentís mal.

La pérdida de líquido puede sentirse como un chorro o como humedad que vuelve una y otra vez. No siempre es fácil distinguirla de orina o flujo en casa. Consultá de inmediato para que evalúen si corresponde a líquido amniótico. Podés usar una toalla higiénica externa para observar el color mientras vas a la atención; evitá introducir objetos en la vagina.

Si recordás la hora de inicio, el color o el olor, comunicalos. No intentes comprobar en casa la causa mediante pruebas improvisadas. Que no haya dolor no descarta que la pérdida necesite revisión. Llevá tu registro prenatal si está a mano, sin demorar la salida para buscarlo.

Dolor de cabeza, visión y dolor en la parte alta de la panza

Un dolor de cabeza fuerte que no es habitual, visión borrosa, destellos o dolor intenso en la parte superior del abdomen pueden acompañar problemas de presión. La hinchazón brusca de cara o manos también merece atención, especialmente si aparece junto con otros síntomas. Consultá de inmediato aunque nunca antes te hayan dicho que tenés presión alta.

La presión alta y preeclampsia pueden aparecer sin molestias claras; por eso la medición en los controles sigue siendo importante. Una lectura de presión que parezca normal en casa no debe usarse para descartar un síntoma de alarma. Tampoco hace falta esperar a encontrar un tensiómetro antes de pedir ayuda.

Si hay una convulsión, quien te acompañe debe llamar a emergencias, apartar objetos peligrosos y seguir las instrucciones recibidas. No debe sujetarte con fuerza ni introducir nada en tu boca. La asistencia profesional es urgente; informar el embarazo ayuda a orientar la respuesta.

Cambios en los movimientos del bebé

A medida que reconocés los movimientos, vas conociendo un patrón propio de tu bebé. No todos se mueven de la misma forma ni a las mismas horas. Lo importante es notar un cambio respecto de lo habitual para ese embarazo. Una reducción clara, ausencia de movimientos que antes sentías o una preocupación por ese cambio requieren contacto inmediato con tu servicio.

No esperes hasta el día siguiente ni retrases la consulta para probar comidas, bebidas frías o una sesión de conteo. Un dispositivo casero que parece detectar latidos tampoco permite confirmar que todo esté bien. Si te preocupa un cambio, la evaluación corresponde al equipo que puede revisar tu embarazo.

Hacia el final, el tipo de movimiento puede sentirse distinto por el espacio, pero no se considera normal dejar de sentir al bebé porque se acerca el parto. Si ya consultaste y vuelve a ocurrir una disminución, volvé a comunicarte. Haber tenido una evaluación tranquilizadora antes no invalida una preocupación nueva.

Fiebre, vómitos, respiración y dolor al orinar

La fiebre puede acompañar infecciones que requieren atención durante el embarazo. Informá si además tenés tos, dolor al orinar, erupción o dolor de cuerpo. En Paraguay, una consulta por fiebre también puede necesitar valorar dengue y otras infecciones transmitidas por mosquitos. No esperes a identificar la causa por tu cuenta.

Si vomitás repetidamente y no retenés líquidos, orinás muy poco o estás muy mareada, buscá atención. Las náuseas comunes no explican automáticamente cualquier episodio de vómitos. Dolor abdominal fuerte, sangre o decaimiento marcado junto con vómitos refuerzan la necesidad de evaluación urgente.

La falta de aire súbita, el dolor de pecho o una dificultad importante para respirar son una emergencia. También necesita evaluación urgente una pierna que se hincha de forma llamativa y duele, especialmente de un solo lado. No atribuyas estos cambios solamente al peso de la panza o al cansancio.

Qué decir al pedir atención y cómo acompañarte

Empezá por el síntoma principal y las semanas de embarazo: “Estoy embarazada y tengo sangrado desde hace un rato”. Después agregá si estás sola, dónde estás y si hay dificultad para moverte o respirar. Una dirección clara y una referencia del lugar ayudan cuando pedís asistencia. Si no sabés un dato, decilo sin intentar adivinarlo.

Tené a mano el carné, resultados y lista de indicaciones si podés acceder a ellos fácilmente. Pedí a una persona de confianza que te acompañe o ayude con otras personas a cargo. Si el primer contacto no responde y hay una alarma, buscá otra vía de atención de urgencia. Los síntomas también pueden necesitar atención después del parto; informá si el nacimiento fue reciente.

Paso a paso

  1. Pedí ayuda ahora

    Contactá al servicio de urgencias. Ante una emergencia, llamá al 141 SEME o al 911.

  2. Explicá lo principal

    Decí dónde estás, el síntoma que comenzó y las semanas de embarazo que conocés.

  3. Organizá compañía

    Si te sentís mal, pedí ayuda para llegar a la atención y seguí las instrucciones del servicio.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que esperar al próximo control?

No. Ante una señal de alarma buscá atención en el momento, aunque tu control programado sea pronto.

¿Espero a que el bebé se mueva después de tomar algo?

No retrases la consulta con pruebas caseras. Si se mueve menos de lo habitual, contactá a tu servicio inmediatamente.

¿Puedo consultar aunque ya me hayan revisado?

Sí. Un síntoma nuevo, persistente o que empeora merece una nueva comunicación, aunque una evaluación anterior haya sido tranquilizadora.

¿A qué número llamo en una emergencia?

En Paraguay, 141 SEME o 911. Explicá el síntoma, que estás embarazada y dónde estás.

Las semanas de este tema

Seguí leyendo

Salud

Fuentes

  1. Recomendaciones de la OMS sobre atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo · Organización Mundial de la Salud (OMS)
  2. Orientaciones sobre atención prenatal y salud materna · Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS)
  3. Mi Bebé: sección pública de emergencia, 141 SEME y 911 · Mi Bebé

Actualizado el

Mi BebéHecha para Paraguay Abrí Mi Bebé